EMMA
Han pasado un par de horas desde que Julian se marchó, lo último que me dijo es una clara amenaza, puede que sí haya sido imprudente, pero estoy harta de que me traten como una muñeca sin vida a la que pueden manejar a su antojo, por lo que no me siento del todo mal. Dos amenazas en un día, el que Andrew me separara de Michael no mejoran un poco las cosas.
Me he puesto un nuevo cambio de ropa, he vomitado un par de veces y miro con desconfianza, la comida que yace sobre la charola de plat