Capítulo ocho. El loco de la familia
Silencio.
Los hermanos de Gael lo miraban, perplejos.
—¿Casarte? — repitió Dorian.
—¿Estás loco? — le espetó Hans.
—¿Con la morena?
—La misma, Olivia Stratos.
—¿La hija de Praxis Stratos?
— ¿La has conocido, te has enamorado y has pedido su mano en veinticuatro horas? — exclamó Dorian.
—¿Quién ha dicho nada de amor?
—¿Entonces por qué vas a casarte?
—He hecho un trato con Olivia: me caso con ella y conseguimos la parcela.
—Esto es llevar las cosa