Capítulo 3

—Todo el mundo tiene derecho a una defensa, Janeth —Ray recogió sus archivos y se dirigió a su escritorio.

—Por eso hay defensores públicos.

—Los defensores públicos son unos imbéciles incompetentes.

—No puede pagar nuestros honorarios. —Ella señaló.

Ray se encogió de hombros.

—Dijo que puede conseguir el dinero.

Si pone en venta la casa de su madre. Ella levantó las manos.

—El hombre te está diciendo que va a echar a su propia madre de su casa solo para pagarte.

—Eso no es asunto nuestro. Asíg
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App