97. Aria lo perdió todo
Aria despertó con dolor.
No era un malestar común. Sentía como si su piel estuviera a punto de romperse desde dentro. El calor en su cuerpo era insoportable, pero al mismo tiempo, su piel estaba helada. El sudor empapaba su frente y su espalda. Intentó moverse, pero una punzada le atravesó el vientre como una aguja de hierro candente.
Soltó un grito agonizante. ¡Maldita sea! Era como ser quemada viva.
Se incorporó con esfuerzo. Su barriga estaba más grande que el día anterior, inflamada, tens