96. No serás la Reina
La habitación de Dayleen estaba en silencio.
Después de la celebración, había pedido que nadie la molestara. Se había quitado la capa real, la armadura simbólica, los anillos con sellos de la Casa de Aryndell. Se sentía agotada, más mentalmente que físicamente. El peso de ser heredera no le resultaba halagador. Lo soportaba por respeto a su padre, pero en su interior, el título era un obstáculo más.
Se acercó al espejo, deshizo la trenza de su cabello y se miró con atención. Todavía no se rec