70. Audiencia con el Rey
El portal dorado del Imperio de Aryndell se abrió con un crujido que sonaba casi ceremonial. Frente a Dayleen se alzaba una ciudad construida en mármol blanco, con puentes suspendidos sobre canales de agua cristalina y jardines altos que colgaban de terrazas esculpidas con piedra volcánica, muy difícil de conseguir.
No se parecía a nada que hubiera visto antes. Los ventanales amplios dejaban que la luz del sol se reflejara y alumbrase todo el reino, los colores amarillos, verde, rojo y azul p