110. Fue capaz de abandonarte
Evelyn se vistió en silencio, aún sintiendo el cuerpo marcado por la noche anterior. Su falda corta no cubría del todo el calor que aún ardía entre sus piernas, y el top ajustado no ocultaba las marcas de la boca de Tauriel en su piel. Había creído que la tensión entre ambos desaparecería tras entregarse… pero ahora lo sentía más fuerte.
Tauriel también se preparaba. Estaba de pie frente al ventanal, abotonando lentamente su camisa, sin voltear a verla. El silencio entre ambos no era incómodo,