“Sí, Andrew. Estoy bien”. Le digo y apartó la mirada de él. Me pasa la mano por el brazo.
“Eso espero”. Vuelve a decir. “Porque una chica tan hermosa como tú no debería enfadarse por algo o por alguien”. Dice. Lo miro con el ceño fruncido. “Probablemente deberías prepararte… Adrián acaba de llegar”.
Y la de veces que me invitó a salir.
“Andrew”. Grité cuando me topé con él en el centro comercial. “Se te cayó la cartera”. Le digo, entregándosela. “Ah, gracias, Ashley”. Sonríe, tomando la cart