¡Tonya! La mujer que más odio camina hacia mí con la cara roja como si quisiera arrancarme la cabeza. “¡P*rra!”. Estaba a punto de abofetearme, pero de repente entra Andrew y la detiene.
“No te atrevas a tocarla”. Le advierte. “Ya tienes lo que querías. Ahora déjanos en paz. ¿Lo entiendes?”. Le pregunta, y ella pone los ojos en blanco.
“Esta z*rra arruinó todo mi plan de casarme con él”. Gruñe y se vuelve hacia mí. “¡Sigo sin entender qué ve en tí, z*rra!”. Me grita. Entrecierro los ojos.
“Tú