Los Herederos Multimillonarios
No sé cuándo me quedé dormida después de terminar la llamada con Adrián. Me desperté muy hambrienta y me rugió el estómago. Me quito la sábana de encima y salgo de la cama. Me dirijo al baño y me lavo la cara cuando oigo que alguien entra en la habitación. Levantó la vista y veo a Adrián y una sonrisa aparece en mi cara. Él miró alrededor de la habitación cuando sus ojos se posaron en mí, y en el momento en que me vio, sonrió.
“Hola, preciosa”. Me dice mientras c