Capítulo 128
Sacudí la cabeza y me aparté de la puerta, adentrándome en la sala de estar. Tomé el control del televisor y lo apagué. Miré a mis hijos y envidié a Willow por poder hacer esto con ellos. No recordaba la última vez que habíamos ido al cine los tres solos. Sé que en parte era culpa mía por estar siempre trabajando, pero intento quedarme en casa una o dos veces por semana, dependiendo de a cuántas reuniones tenga que asistir. Frotándome las manos en la cara, miré a la joven rubia. Me pregunto por