Willow…
Gemí al sentir el sol brillando sobre mí. Abro los ojos y suelto otro gemido. ¿No puedo dormir unos minutos más? Tirando de la sabana sobre mi cabeza. No tenía ganas de levantarme. Quería dormir todo el día, pero el sueño parecía evadirme. Odio cuando me pasa esto. La semana había sido larga. No me quejo, me encantan los niños, pero su padre es otra historia. Después de la primera noche, en la que me había subido a la cama, apenas lo había visto más que unos minutos. Se marchaba tempran