Punto de vista en Tercera Persona
Cuando Adrián entró en su casa, el silencio lo sorprendió. Se dirigió hacia la cocina, pero no encontró a nadie. Justo cuando estaba a punto de darse la vuelta, notó que salía espuma de la lavandería. Tenía el ceño fruncido mientras caminaba hacia la habitación y, en cuanto abrió la puerta, sus ojos se abrieron de par en par.
“¡Vaya!”. Jadeó ante la escena que tenía delante. Toda la lavandería estaba llena de jabón, Sabía quién era el responsable. Volvió a la