Capítulo 34 —Intruso
Narrador:
Renzo se revolvió en la cama, dio una vuelta, otra, y otra más. Cerraba los ojos, pero la voz de Sofía seguía retumbando en su cabeza. Ese “sí” que le había dado, la risa contenida, hasta el maldito recuerdo de cuando decidió dejar de llamarla.
—Basta, carajo… —murmuró, golpeando el colchón con la palma abierta.
Se levantó de un salto, se pasó una mano por el pelo húmedo, se vistió con algo lijero y salió directo al pasillo. Lo único que siempre lo calmaba era sen