Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa energía de Blas volvió a incrementarse. Ahora podía leer en ella y supe que preparaba su último ataque, el golpe de gracia. Lo conminé silenciosamente a detenerse, sabiendo que me escucharía. La única respuesta que obtuve fue una carcajada burlona. Sin embargo, había logrado al menos uno de mis objetivos: distraerlo. Era cuanto necesitaba.
Irrumpí en la playa y vi que Lucía estaba caída de espaldas, apenas







