Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl 16 de octubre me tomó completamente por sorpresa. Había pasado la última semana como una verdadera autómata, sin registrar nada de lo que sucedía a mi alrededor. Ya no necesitaba la faja apretándome las costillas todo el día, y los moretones de mi espalda casi habían desaparecido. Pero el encuentro con ese extraño demonio alado me había dejado una secuela mucho más profunda y duradera: el miedo. Era algo mucho m&a







