Leah
Escribí algunas notas y suspiré:
Me encanta mi trabajo…, me encanta mi trabajo…
Por muchas veces que me lo repitiera, seguía odiando que me subestimaran a pesar de haber llevado durante años la empresa con la exactitud el mejor de mis ordenadores. Desde que trabajaba para mi padre como desarrolladora en el campo de sistemas inteligentes creando aplicaciones para el sector industrial, nunca había cometido un solo error y aun así debía soportar la falta de eficiencia.
Cogí otro montón d