Leah
Abrí los ojos lentamente, buscando las sabanas para taparme hasta la cabeza y así evitar la molesta luz del sol. Porque sabía que en cuanto pusiese un pie en el suelo comenzarían las molestas nauseas.
Me sorprendía ver lo rápido que pasaba el tiempo, ya habían pasado dos semanas desde el cumpleaños de los trillizos, todavía recordaba el día que habían nacido, recordaba que estaban mis padres que habían viajado con Catriona para apoyarme, a pesar de la sorpresa que se llevaron al enterars