Frederick
Tomé la pequeña tacita de porcelana y la llevé a mis labios, para beber el líquido marrón claro que se encontraba dentro, algo que Eloise decía que era té, pero que yo dudaba bastante que lo fuera. Más bien me parecía una desagradable mezcla de colorante, agua y azúcar.
Una de las cosas que más extrañaba de mi país sin importar cuantos años pasaron desde que me fui, era la posibilidad de tomar una buena taza de té. Por suerte para mí, Parker preparaba un té magnifico y realmente d