Kyle se acercó con paso decidido hacia su huésped, al punto de hacerle sombra lo que provocó que la chica pusiera una mano contra su frente y abriera sus enormes e inocentes ojos dorados. —Hola — susurró con un tono que hizo que cada vello del cuerpo de Kyle se erizara y su se parara. , a quien quería engañar, inocente o no, culpable o no, le gustaba el hada. —Hola — respondió él con una semi sonrisa y se agachó a su lado lo que provocó que ella se sentara, sacando su largo cabello rubio de su