Parte 3...
Ella torció su cuerpo de lado a lado. El vestido era hermoso y elegante, pero era el vestido más atrevido que jamás había usado. El rojo granate acentuaba las curvas de su cuerpo. El escote pronunciado en la parte delantera no era tan atrevido, pero en la espalda llegaba a la mitad de la columna.
En la pierna derecha, una generosa abertura que dejaba ver su muslo, que con los finos tacones altos, se alargaba más. Incluso ella no podía quitarle los ojos de encima. Pensó en lo que dirí