Capítulo 25. Misión en el puerto.
Birgrem miraba con procuración al llyffant caminar delante de él arrastrando una pierna, él no era tan anciano para estar en aquel estado, la última vez que lo vio fue hace 250 años, era un renacuajo el equivalente a un adolescente humano, en este momento debía ser el equivalente a un humano alrededor de sus treinta años, no lucir como un anciano de ochenta.
Glulk caminaba en silencio de regreso a las ruinas de la sala de la ofrenda, ese era el único hogar que le quedaba en aquel momento y e