—Angélica, te necesito, ¡ven!.— Su imágen revoloteaba algo difuminada, incluso sintió un ligero toque de labios, los lamió, se frustro no percibir su sabor. Ajeno a la complacencia de su libido, solo ansiaba una cosa y no era la presencia de mujer que estaba a su lado.
No era ella, abrió los ojos lentamente para optimizar, Sharon estaba frente a el con rostro de decepción. Tampoco debía hacerse la sufrida, conocía su estatus, nunca había sido una opción en su vida hasta quedar embarazada.
—Es S