Capítulo 19: El desprecio de mi manada.
—Yo causé esto, es mi culpa que Noche Carmesí esté y…
Las palabras de Connie se detuvieron al sentir el suave peso de una majestuosa ave blanca sobre su hombro.
—¿Otra vez usarás esa forma? —susurró ella, con los ojos llenos de lágrimas que resbalaban por sus pálidas mejillas.
«Sería problemático para ti si alguien detecta fácilmente mi magia, pequeña», resonó la voz del Rey dragón a través del pendiente que Connie llevaba.
Un leve alivio la envolvió al saber que, al suprimir su poder, é