o la ecografía en sus manos mientras con mi mano enciendo la luz de la mesita de noche.
— Felicidades, Gabriel, vamos a ser papás, cariños tu hijo y yo te extrañamos, no podemos estar sin ti, por favor déjanos volver a casa.
Mientras yo sonreí con alegría y emoción, Gabriel hace todo lo contrario, rompe en llanto por segunda vez frente a mis ojos mientras mira la primera foto de su hijo.
Ana
Cuando los hombres nacen se le inculca que un nombre no debe llorar, que es de marica y solo las