Mundo de ficçãoIniciar sessão19/02/21.
Miraba y aplaudía cuando todos lo hacían, hoy es su cumpleaños número veinticinco y el de Sebastián. Sandra había insistido que tenía que ponerse la misma camisa pastel que Sebastián y aunque se negó al final insistió tanto que todos tuvimos que aceptar. Liza suspira qué apretamos que le pusieran una camisa tan horrenda como esa ya estaríamos muertos. Todos cantaban una canción que por lo que se es típica en su familia y en su país, sonríe ante las muecas de Sebastián y las palabras que Sandra decía para que se callara y se comportará. No se si lo he dicho antes pero esta familia es tan peculiar. Sus padres estaban a cada lado de ellas mientras tomaban fotos, Clari le decía a mi suegra que no llore y esta lo hacía más. Realmente alegran mi día, realmente me hacen sentir más cerca de Eliza. Sandra picaba el pastel y empezaba a repartirlo, me negué, no soy fanático del dulce y ma única manera que lo provoba era de los labios de mi Bonita y porque ella me obligaba. El pastel era de chocolate, lo que más le gusta a ella. ‐¿Cuando se despertara mi tía liza de su sueño, lleva mucho?- las palabras de Cloe son de sorpresa. Desde que llegó se mantuvo callada y no quería hablar con nadie, solo se dedicaba a ver a Liza. -Muy pronto pequeña hablo veras- habló y todos me miran, no se me esperaban que fuera yo quien respondiera. -Eso es bueno- me sonríe y veo al doctor entrar. -Buenas tardes, solo vengo a informarles que ya no pueden estar muchas personas en la habitación, es muy tarde- asentimos y miro a mi Bonita. Mi piel se eriza y tenso mi mandíbula cuando la veo, todos parecen sorprendidos pero alegres, esto es un avanzó. -Esta llorando- dice Cloe haciendo que todos despertemos de nuestra ensoñación. -Es un gran avance, quiere decir que puede escucharlos. ¡Joder, eso es una gran noticia! Había pasado tanto tiempo esperando una señal que indicara que podría despertar en cualquier momento. Esto es una gran noticia y un gran avance. Siento ganas de llorar pero las contengo, nunca me ha gustado verme débil delante de las personas. Su madre se acerca a mí y me envuelve en un efusivo abrazo y me da palabras de aliento. Sonrió. -¿Podemos estar otro momento?- preguntó. No quiero abusar de mi poder. -Sr podrían volver a venir en la mañana, y verla todos de nuevo, eso sería un gran avance y apoyo para ella- asentimos en acuerdo y abro la puerta para que salgan y por último hacerlo yo. Pero no sin despedirme de mi Bonita. -Te amo Bonita- susurro en su oído y le doy un beso en los labios. -¿Deberíamos festejar esta noche- las miradas van a él y este sonrió. -Yo te apoyo, podríamos ir a cenar- asiento, y todos opinan lo mismo. -¿Oye Matthew y tu amiga?- joder ya va de nuevo. -Sandra para ya- regaña su madre. -Que mamá solo pregunto por la quita maridos... Sinceramente yo estuviera en el lugar de Eliza y despertara viendo a mi esposo con otra mujer, pensaría que tiene una relación con ella, digo siendo Matthew con esa actitud tan... tan jodida que tiene contra las mujeres y deja que una se le acerque y le abrace, yo ya la hubiera desgreñado- habla y ruedo los ojos cuando llegamos a la cafetería. -Sandra dice cosas incoherentes casi siempre pero esto joder, tiene mucha razón, la mente de la mujer piensa de una manera muy.... muy ¿cómo decirlo...?- la corta mamá. -Una manera peculiar, tenemos la capacidad de armar una película en nuestra mente solo con ver algo que no nos gusta- dice mamá. Joder todos contra María. -Las mujeres somos muy fáciles de entender Matthew, solo te digo las caras de santa son peores que las que tienen cara de diabla- habla mama y mira a Marcela, quien tiene su pierna arriba de la mesa y muerde una manzana descaradamente y sonríe. -¿A qué te refieres con eso Laura?- alza una ceja y sonríe de lado. -Sabes muy bien lo que digo- ¿De que me perdi? -Paren ya, luego tenemos una charla- intervengo y Marcela rueda los ojos para marcharse y mamá asiente. -Creo que deberíamos irnos a descansar, más tarde iremos a cenar- pide mamá y asentimos en acuerdo con ella. .... Sus bromas eran muy malas pero me habían hecho reír mucho. Tenía la facilidad de hacerme reír y alegrarme aunque sea un poquito el día. Se movía por toda mi oficina mientras imitaba el sonido de animales y aparentaba ser uno. Me resultaba muy chistoso verla imitando a las gallinas, podría jurar que su sonido es idéntico al que ellas hacen. Reía y no podía parar de hacerlo, esto me estaba haciendo la noche. Le había pedido que viniera, le pedí que me diera más informes de cómo va el tratamiento de Liza. Ella es su enfermera y se encargaba personalmente de sus terapias. -¿Crees que Sandra me odie por siempre?- sonrió ante su pregunta. -No te preocupes por eso- asiente y baja la cabeza- Mejor dime ¿Como va la recuperación de mi esposa? -Ella está mucho mejor, el embarazo ay dejado de ser tan complicado para ella, y la vida de las dos criaturas están perfectamente bien, aunque hay un feto más desarrollado que el otro, todo está perfecto- asiento- solo hay que esperar que reaccione- asiento- ¿No quieres cenar? ¿Podríamos pedir comida China o no lo se? Iba a responderle pero me entra una llamada muy importante y me veo obligado a contestar. -Confío en tu gusto- sonríe y sale de la oficina. .... Era de mañana otra vez, estábamos en la habitación donde está internada Liza. Estaba a su lado y todos hablaban a su alrededor y reían. -Está volviendo a llorar- dice Cloe llamando nuestra atención. Y era cierto pareciera fantasía pero no, ella está llorando otra vez, ¡está jodidamente llorando! No se por que me alegra que llore, quizás será el echo de que en cualquier momento podría volver abrir esos hermosos ojos negros que tanto me encanta mirar. -Ella reacciona a nuestra voz- dice sandra con ilusión y le agarra la mano- Liza si estás feliz aprieta una vez mi mano, si nos extrañas hazlo dos veces... claro no es obligatorio, si puedes hazlo- ¡esta mujer está loca! La escucho gritar- ¡Joder!- se tapa la boca- Eliza apretó mi mano- quito su mano y ma agarró yo. -¿Sabes que esto me hace muy feliz?- da un leve apretón a mi mano y me hace sonreír- Te amo- susurro en su oído para que nadie me oiga y ella vuelve a botar una lágrima y apretar dos veces mis manos. Pero el momento de felicidad desaparece cuando el electroencefalograma encima a soñar y comienza a formarse una línea. Todos salen en busca del doctor y cuando entra manda a todos a desalojar la habitación. Quise quedarme pero el doctor no me lo permitió. Estaba desesperado, habían pasado varias horas y salía, ¿Que estaba pasando?, necesitaba saber algo, ¿Por qué coño llevaban tanto tiempo en esa habitación? Caminaba de un lado a otro, estaba creando una zanja y no pararía hasta que el doctor saliera de esta jodida habitación y me dijera algo. Y eso hice, el doctor salió media hora más tarde, se veía cansado y sin ánimos de nada. Llamó nuestra atención y hablo: -Lo siento.... No pude continuar cuando ya me estaba imaginando lo peor. No la perdería, no perderé a la mujer que amo y la madre de mis hijos. Y si pudiera dar mi vida por ellos, lo haría, salvaría esas tres vidas que están en riesgo... porque es mi deber protegerlos.






