Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAP Í TULO 1
M A T T H E W FEBRERO 13/02/2021 Habían pasado tres meses desde que ella aún estaba en coma. No daba señales, no se movía y ni podía hacer ningún movimiento. Estaba muriendo de angustia, ella no sufría o al menos eso creía. Pero me dolía el saber que ella no podía saber que en su vientre llevaba la más hermosa de las bendiciones, su hijo, mi hijo ¡Nuestro hijo! Los días seguían pasando y nada de señales. No salía de la clínica, no podía hacerlo, hasta alquilé una habitación y trabajaba desde ella... Las personas me llegaban a mirar como loco y la prensa no dejaba de acosar a la familia de mi Bonita y la mía. Eran los peores meses de mi vida, no la tenía y jamás había sentido tanta desesperación de saber que podría perder a una persona, de verla ahí acostada en esa cama sin poder moverse o sonreír de aquella forma tan encantadora y perfecta que solo ella sabía hacerlo. Hace un mes decidí traerla a la mejor clínica de Francia, su familia no se opuso y lo agradecí, la había traído a la mejor clínica con la esperanza de que despertara. Pero no lo hacía. Cada semana le hacían una ecografía asegurándose de que su embarazo siguiera avanzando y podía ver a nuestro bebé empezar a desarrollar cada parte de su pequeño cuerpo. Cuando veía su panza aún estaba muy delgada, está más delgada que de costumbre. Mi Bonita era perfecta y lo sigue siendo, porque aún en esa cama con aparatos para poder respirar se veía hermosa, seguía siendo la mujer más hermosa frente a mi ojos. Y siempre lo será. Veía a la enfermera delante de mí, ella se había ganado mi amistad y en estos momentos la necesitaba. No quería estar solo y ella se parecía a mi Bonita. No la estoy comparando pero, tiene un parecido a ella. Era morena, sus ojos eran claros y su cabello le llegaba a la mitad de la espalda. Y su amistad era sincera, o al menos eso me demostraba. La familia de mi Bonita venía cada dos semana y de hecho Sandra obligó a Clar a mudarse aquí. Sandra dio a luz hace un mes, era una niña muy hermosa y parecida a mi gatita, me recordaba mucho a ella y me gustaba tenerla en mis brazos y arrollarla mientras ella metía su dedo dedo pulgar en su pequeña boca. Tenía rasgos parecidos a los de Liz. Eso me apretaba el pecho, odia sentirme así, pero solo ella podía causar estos sentimientos tan fuera de lo común en las personas, ella aún estando en esa cama me hace sentir cosas inexplicables y no puedo dejar de amarla cada día más. Deseaba que se despertara y poner volver a tenerla en mis brazos. -El doctor dijo que su cuerpo ya estaba bien, desconectara los aparatos de ella y tendremos que esperar que su cuerpo reaccione por si solo y que despierte- asiento- Ten fe Matthew ella despertara y juntos tendrán a esa criatura que crece en su vientre- sonrió. No contesto me levanta de la silla y salgo de la cafetería, siento mis pasos detrás de mí, pero los ignoro. Llegó a la habitación y el doctor la está revisando. -Que bueno que llega Sr.- estrecho su mano- Estaba apunto de comenzar a quitar los aparatos, sus pulmones ya tienen la capacidad de generar aire y solo estaríamos retrasando su recuperación- asiento. Me quedo en silencio, no puedo quitar los ojos de cada movimiento que hace el doctor. Sigo con mis ojos cada toque y movimiento que hace en Mi mujer. Hasta que se abre la puerta y entra Sandra. ¡Joder pero que mujer más intensa! -Lo siento señor no he podido detenerla- se disculpa la recepcionista, el doctor niega y ve a mi cuñada. -¿Qué haces aquí Sandra?- pregunto. -Me enteré de que le iban a desconectar los aparatos respiratorios y a mi hermana- asiento- Enserio lamento venir haci de esta manera, pero necesitaba verla y mamá y papá están muy mal y...y ....- la jalo hasta mi y paso mis brazos por sus hombros cuando empieza a llorar. -Solo mantente en silenció y deja al doctor trabajar- obedece. El doctor inyecta suero a liza y continúa quitando los aparatos, pero sangra se gana nuestra atención cuando grita y solloza como loca. -Ella apretó los ojos- repite incrédula- Juro que la vi ella apretó los ojos. Mirón al doctor. -¿Eso es posible doctor? -Si, es muy probable que su cuerpo esté empezando a reaccionar o simplemente haya sido un reflejo o sus nervios- Sandra niega. -Doctor tome cursos de enfermería y en lo que aprendí es muy probable que ella esté empezando a despertar, está luchando por el control de su cuerpo y no pudieron haber sido reflejos y ella en verdad está reaccionando- habla Sandra y el doctor asiente. -Así es Señora, pero eso solo sería un 50% de todos modos no se pueden perder las esperanzas- no digo nada y solo termino de ver como echa los aparatos en una senta y el ayudante sale con ellos- Sería bueno que le hablaran, si lo que dijo la Señora es cierto... escuchando la voz de sus seres queridos, podría reaccionar- asiento y el doctor sale dejándonos a Sandra y a mi en la habitación. Me mantengo en silenció y mientras Sandra se sienta a su lado, yo me quedo viéndola, ¡Joder como extraño a esta mujer! Se convirtió en mi droga y no puedo evitar desearla y desear que despertara de ese jodido coma y hacerla mía. Observo su pequeño cuerpo cubierto por una delgada manta y su cuerpo cubierto por una bata de hospital. Sandra saca un kit de maquillaje y empieza a hacerle un sencillo maquillaje. Ella sabe muy bien que Eliza nunca fue mujer de maquillajes extravagantes y solo lo hacía cuando era necesario. Termina de aplicar el brillo y habla mientras peina su cabello: -Sabes ¿por que siempre nos oculta lo que le pasaba?- asiento- Yo nunca lo supe- sollozo. -Ella no quería hacerles daño y bajo esa fachada de chica ruda, hay alguien fuera de lo común. Ella es valiente y tiene la capacidad de conquistar a las personas solo con sonreír- Sandra me mira y asiente. -Gracias por hacerla feliz- agradece y niego. -Ella es todo para mi Sandra, ella y esa criatura que trae en su vientre- ella pone su mano en el plano vientre de Eliza y sonríe. -Ella teniendo tres meses de embarazo pareciera que no estuviera embarazada- sonreí- Yo a su tiempo ya parecía un hipopótamo- río ante sus ocurrencias. -Su embarazo es de riesgo y más complicado. Además dicen que las rosas las mujeres tienen hormonas diferentes y algunas les tarda más en crecer- me ilusiona tan solo la idea de verla con el vientre crecido. -Sabes mucho para saber hombre- se carcajada y guarda el maquillaje- sonrió- ¿Sabes que el diecinueve es su cumpleaños, junto a Sebastián? Cómo olvidarlo. Y no es porque Eliza me lo haya dicho, ella es muy reservada y no le gusta compartir esa información, me tocó averiguarlo yo mismo. -Le he pedido a tu madre y al que vinieran, todos ellos claro. Les enviaré el jet privado y estarán aquí- asiente y besa su frente antes de levantarse- Tengo que irme deje la bebé con mi Clar y seguramente se está volviendo loco. -Esta bien Sandra- asiente y me da un beso en la mejilla para irse. Me acerco y me acuesto a su lado, abrazo su pequeño cuerpo con el mío y sonrió, como si ella estuviera despierta y me viera. -Lo siento Bonita- susurro en su mejilla- Perdóname por no haber dicho lo que sentía cuando debí hacerlo- beso su mejilla- pero lo hago ahora y aunque se que estas dormida y quizás no me escuches. Te amo- beso sus labios y me quedo acostado a su lado hasta que lamentablemente tengo que irme. .






