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No podía dejar de ver lo que había en frente de la pantalla. Creo que me estaba volviendo loco, estábamos confundidos, ¿Acaso ellos jugaban con nosotros? ¿Se estarán divirtiendo? 

Joder definitivamente no puedo creerlo. ¿Qué estaba pasando? No puedo dejar de articular preguntas en mi mente. Pero es que joder esto definitivamente es imposible. Necesitaba salir corriendo y que alguien me sacara de este sueño, porque estoy seguro de que estoy soñando y lo que estoy viendo en aquella pantalla solo son ideas mías.

Sabía que ella tenía sus sorpresas y siempre salía con algo nuevo, pero con algo así. 

No puedo apartar los ojos de esa pantalla que muestra dos fetos en pleno desarrollo. En todas las ecografías había salido uno solo, pero ahora son dos ¡Joder, son dos! ¡Aún no puedo creerlo! Liza siempre tiene una guardada y aún dormida lo hace, esto no podía ser más loco. Ellos o ellas estaban creciendo pero el vientre de su madre aún sigue intacto. Pero peor aún.

Sentía más miedo, su embarazo siendo uno estaba en riesgo ahora todo podría terminar de empeorar.

Me siento muy emocionado y sobre todo asustado. Iba a ser papá, corrección ¡Voy a ser papá! Y de doble. Joder que suerte la mía. Puedo imaginarme si son niños enseñándoles a jugar fútbol y preparandoles para que sean los mejores. Si son niñas tendría que estar con ellas y tomar el té, no me molestaría en lo absoluto, serían mis princesas, y lo más importante mantener a los chicos alejados de ellas. No permitiría que alguien me les rompiera el corazón. Lo mataría primero a quien llegara a herir a mis princesas y mi reina.

Aún no han nacido y ya estoy pensando en cómo los voy a cuidar, si Mi Bonita supiera esto seguro estaría igual que yo. Emocionada y sin  saber qué hacer.

—Sr. Allamand, felicidades- asiento sin quitar la mirada.

—¿Cómo es posible que ahora sean dos?

—Hay un feto más desarrollado que el otro, y tapaba al otro feto.

—¿Se puede ver que sexo son?— niega.

—Aún es muy pronto Sr—asiento y veo a la María la enfermera cubrir su vientre y sonreírme.

—Felicidades Matthew, vas hacer papá doble— me abraza y acepto el abrazó.

—Gracias María— me separo de ella y voy a darle un abrazo a mi Bonita.

No puedo quitarme la sonrisa de estupido que tengo. Me encantan los niños, siempre han gustado, pero mis propios hijos y con la mujer que amo es otra cosa. Es medicamento para mi y me ayudará a sanar esa herida. 

Beso los labios de mi Bonita y veo a María salir dejándome solo con Mi Esposa. ¡Como ma extraño joder! Extraño tanto que me rete y me sonría de una manera tan picante que solo ella sabe hacerlo. Que con solo caminar y mirarme me enciende, porque solo ella me provoca y aunque este tiempo muchas mujeres provocativas se me han acercado mi cuerpo no reacciona y se que solo podrá reaccionar con ella.

—Mi amor— susurre en su oído — Debes despertar, vienen dos ángeles en camino. Vienen nuestros ángeles y ellos necesitan a su madre despierta, te necesitamos, ellos necesitan que estés aquí para cuando yo no les dé permiso de salir recurran a ti, necesitan escuchar tus arrullos, tu voz tan melodiosa, necesitan sentir tus mimos y abrazarte, besarte, tocarte, hacerte el amor— rio— Ok me cachaste, ese soy yo. No te imaginas cuánto te extraño.

Abro su cuerpo y sonrió oliendo el rico olor natural que desprende su cuerpo. Sandra ha venido todos los días y le peina, le maquilla su piel pálida. Y me ayuda a hablarle y estar con ella cuando yo estoy trabajando.

Esta semana es su cumpleaños, el primer cumpleaños que pasaríamos juntos, pero ella no está consciente. 

Tan solo quisiera que esto fuera el cuando de hada de Aurora, ser su príncipe y darle un beso para que sus ojos se abrieran y me mirará con el mismo anhelo que yo siento.

La necesito en mi vida porque sin ella soy como un punto en medio de una hoja blanca, solo y sin dejar que nadie se acerque a mí de tal manera como lo hizo ella. Porque muy bien lo sé, ella fue mi salvación, pero yo solo fui su destrucción. Destruyendo su amor y negándome a aceptar su amor.

....

Escuchaba los gritos emocionados de Sandra mientras caminábamos a la cafetería, le había llamado para darle la noticia y que hiciera una videollamada a la familia de mi esposa. Quería informarle a sus padres que iban a ser abuelos doble. Todos miraban a Sandra y me pregunto ¿Como hace Clar para aguantar semejante mujer? 

¡El amor! 

¡El amor aguanta todo, cuando es verdadero!

No voy a mentir que Liza tiene sus cambios, pero Sandra se pasa, a veces siento que eso es herencia familiar y el único normal es el padre de ellos. La Sr. Ángela es una gran mujer pero aveces tiene sus toques de querer las cosas perfectas, Sebastián siempre ha sido chiflado, Sandra desde que la conocí le ha gustado saber todo y ser indiscreta, Beatriz ¡Joder! Como odio a esa mujer, todo de ella vota veneno. El Sr. Andrade es un gran hombre y sus consejos son los mejores y siempre tienen razón en algún punto de la vida, la Abuela Claris es peor que todos, pero es una mujer muy sabia, y mi Eliza, Mi Bonita es algo flipada pero la amo demasiado para quejarme de ella.

Su familia es algo excepcional y fuera de lo común, están locos pero me agradan. Me agrada estar en un ambiente que no sea como era el mío antes, solo vivía rodeado de arpías que querían mi fortuna y solo veían mi cartera. En cambio ella jamás ha sido así. Vivía acostándome con las mujeres más buenas de francia y tenía a la que yo quería, pero cuando llego ella joder, puso mi mundo y mi corazón de cabeza. 

Solo ella sabía cabrearme, hacerme sentir amor, deseo y pasión a la vez, sabía cómo provocarme solo con hablarme y mirarme. Liza es la mejor en todo los sentidos, delante de mis ojos siempre será perfecta y el amor de mi vida.

—Felicidades hermano— dice Sebastián al otro lado de la pantalla con una gran sonrisa.

—Gracias— sonrió y tomó un sorbo de café. Veo a María acercarse y Sandra pone mala cara, ella piensa que me está enamorando. Pero es todo lo contrario, solo me ha brindado su cariño y amistad.

—¿Puedo sentarme?— pregunta y asiento.

—Te quedas callada, las quita maridos deben de estar en otro lado y dejar a los casados— me mira— con sus esposas y buscar un hombre soltero— susurra y ruedo los ojos. María se levanta y la sostengo de la mano.

—Sandra entiende de una vez que María solo es mi amiga y nada más. Eliza es mi esposa y así seguirá siendo, es la única mujer delante de mis ojos y compórtate, por eso Clar no se acerca a ninguna mujer hasta yo te empiezo a tenerte miedo— hablo y ella se hace la ofendida, escucho la risa de mis suegros y Sebastián al otro lado. 

—Solo diré que la veo en otros pasos, la agarre de los pelos y la arrastrare, porque que Eliza esté dormida eso no quiere decir que las arpías como están se te acerquen. Recuerda que eres casado— señala el anillo en mi mano— y debes respetar a tu mujer como dios y la ley manda.

Agarra la laptop y  va sin decir mas, Sandra es una mujer muy celosa y me sorprende su manera de pensar. María tienen la cabeza gacha

—Perdón no quería incomodar— susurra.

—No te preocupes, Sandra debe entender que solo eres mi amiga y nada más, debe entender que la única mujer en mi vida es mi esposa— asiente y observó como un atisbo de tristeza se asoma en su rostro— Iré a verla, no la veo desde la tarde.

Asiento y dejó el dinero en la mesa para levantarme seguido de ella y llegar a la habitación de mi Bonita.

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