Darek miró fugazmente mis ojos para pedirme permiso, todo esto fue cuestión de segundos. Se lo permití, con exactitud no sabía para qué, pero si esta reacción era para contestar mi pregunta, no le pondría ningún impedimento. Darek se sacó lentamente la remera, mis ojos no podían con tanta belleza, es un auténtico dios griego, un fuck boy, de esos que ves y no puedes apartar la mirada. En medio de mi apreciación escucho un chasquido de dedos y una risa.
- Lía concéntrate, preguntaste como podías