Después de hacerme los análisis, me vuelven a colocar en uno de los cubículos de emergencia, la doctora no quiso que me trasladarán a un cuarto del hospital para facilitar mi escape.
Tuvo que ponerme un cabestrillo en el brazo izquierdo ya que no puedo moverlo para no abrir la herida de la puñalada cerca de mí omóplato, para la doctora fue una herida con suerte, no entró muy dentro, solo fue superficialmente, si hubiera entrado más me hubiera perforado el pulmón o el corazón y hubiera muerto ah