“Sabes lo que ella vio,” dijo Mara.
No era una pregunta. Le miraba directamente y su cara ya le había respondido antes de que su boca tuviera la oportunidad de hacerlo.
Dominic le devolvió la mirada con firmeza. Sin pestañear. Sin alcanzar la compostura que solía llevar como armadura. Solo su cara, abierta y completamente responsable, de la manera en que había estado todo el día.
“Sí,” dijo.
Ella se incorporó del todo. Sin alejarse de él. Solo incorporándose para poder mirarle directamente p