Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa anciana se paseaba de un lado a otro por la habitación mientras que la alta música alta retumbaba en las paredes. Meneo sus caderas al ritmo de la música y sonrió a causa de la felicidad. Que bien le estaba haciendo estar sola y sobre todo de vacaciones.
Dos golpes sobre la puerta la obligaron a bajar la música, incluso a apagar el reproductor de música.
La anciana caminó hacia la puerta y la abrió sin pensar, grit&oacut







