Richard me toma de un brazo y me jala al suelo, se escuchan disparos y a lo lejos se ven a unos hombres que cada vez se acercan más, por la oscuridad de la noche no se logra detallar quienes son, solo espero poder salir de aquí porque si de algo estoy segura es que no deseo morir hoy. Dos hombres de seguridad salen de la casa y se acercan a nosotros, los pocos que estaban con nosotros en el jardín yacen en el suelo muertos junto al camarero que nos atendió.
—Vamos, tú iras de primera no te a