Mis tres hermosas mujeres me han hecho la vida un infierno, me obligaron a cortar mi pelo, me pidieron con ojitos de bebe que me probara mil ropas que aunque me gustaron como me quedaron, no sé si en algún momento las usaré, en estos momentos mis cuentas bancarios dieron un enorme bajón a causa de lo que ellas llamaron la reformación de Kenneth. Trato de no pensar mucho en esas horas que parecieron años porque sin duda me volveré loco.
Lo único bueno es que durante un buen rato nos divertimos