Damián:
Los viernes suelen ser muy tranquilos. Todo se movía más lento, todos esperaban salir de sus trabajos para ir a casa. Algunos iban al mercado porque llegaba el fin de semana y nadie quería moverse de sus casas.
Estaba terminando de entrenar al equipo juvenil de básquet, en el salón donde yo venía a entrenar cuando iba al secundario. Extrañaba un poco esa etapa, no tenía que pensar en si llegaba bien con el horario o no. Todo era amigos y fiesta, era ser feliz.
No quería decir que ahora