A la mañana siguiente me desperté de un humor muy diferente al resto de estos tres años. Era felicidad, estaba feliz. Completamente feliz. Creía mucho en las segundas oportunidades, en que la gente realmente podía cambiar y que él me diera una, fue muy importante para mi.
Me removí en las sábanas, todavía no quería despertar, creía que si despertaba de todo, iba a hacer un sueño. Tocaron la puerta de mi habitación fuertemente. Era sábado por la mañana, demasiado temprano, no sabía quién podía s