Cleopatra
Sentada en mi oficina, no dejaba de pensar en Aria.
¿Debería ayudarla?
¿Debería hacerlo por ella?
Pero ¿y si las cosas salen mal? Otro pensamiento me vino a la mente.
A cada segundo, mi mente repetía la triste reacción de Aria, sus súplicas y su desesperación... Yo era su última esperanza.
No quería perder su matrimonio. No quería arruinar el de Zachary. Sentía que estaba siendo egoísta, pero yo sabía que era la mejor manera que conocía para protegerse a sí misma, a Zachary y a