Arthur
Me acerco a la mansión de Emir, mi corazón latiendo con anticipación y un toque de nerviosismo. La noche es oscura, pero la mansión está bien iluminada, con luces que resplandecen en cada ventana.
Llego a la barda que rodea la propiedad y la salto con facilidad, aterrizando suavemente en el césped. Me mantengo agachado, utilizando las sombras para cubrirme.
Me muevo sigilosamente, evitando las áreas iluminadas. Las luces de la mansión proyectan sombras largas y oscuras en el jardín