Y lo que era aún más extraño, era que no sabía por qué me sentía así. A pesar de llevar conociéndolo poco tiempo, después de haber perdido mi memoria, me sentía tan conectada a él que parecía como si toda la vida nos hubiéramos conocido. Era como si hubiera una conexión profunda entre nosotros, una conexión que iba más allá de las palabras y los gestos. Me sentía como si hubiera encontrado a alguien que me entendiera, alguien que me conociera de verdad. Y eso me asustaba, porque no sabía qué si