Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Blaise se abrieron como platos, a la expectativa, pero Luke no hizo ni dijo nada. El primitivo brillo de victoria en sus ojos lo delataba como el viejo vampiro que era y, aunque los instintos del menor le decían que diera un paso atrás, por seguridad, esta vez fue capaz dominarlos y doblegarlos.
Los orbes del rubio recorrieron el techo, y el recuerdo de lo que sucedió en su interior selló su victoria.
Su cuerpo entumecido, y







