Capítulo 8: Un encuentro inesperado.
ARGENTINA (BUENOS AIRES)
—Buenas noches Antonella.
Me quedo paralizada no sé qué responder, en ese instante todas las copas de vino que me había tomado se esfumaron, mi mente quedó en blanco.
¿Será esto cierto? No lo creo, el destino me está jugando una mala pasada, tengo que responder, no puedo, tampoco quiero demostrarle que estoy nerviosa.
—Buenas noches.
—Nunca me imaginé que hoy te encontraría aquí, ¿estás acompañada?
En ese momento me hubiese gustado