Capítulo 45: No soy tu hija.
BUENOS AIRES: HOTEL.
—Hola Máximo.
—Señor Tomás, ¿cómo está?
—No estoy muy bien, ¿tú estás ocupado?, espero no ser inoportuno.
—No, de ninguna manera, no lo es.
—Entonces voy al grano, antes de hacerte esta llamada, hablé un rato con Antonella, está muy preocupada por Isabella.
—¿Por qué? ¿Qué le pasa a Isabella?
—Tiene horas encerrada en su habitación, no quiere hablar con nadie, tampoco quiere comer, no sabemos qué pasó entre ustedes, por la reacción de