Capítulo 44: Máximo, tienes un hijo.
—Buenos días Matías, buenos días Camila.
—Buenos días, se levantaron muy temprano.
—Tenemos que irnos, nos esperan muchas cosas por hacer en la capital.
—No pueden irse sin desayunar, ya Camila preparó el desayuno.
—No se hubiesen molestado, nosotros desayunamos en la vía.
—No señor, un desayuno como este, no lo van a encontrar, así que no hay excusas vamos a desayunar.
A pesar de su juventud, estos muchachos tienen muy bien arraigados los valores y principios