BUENOS AIRES.
El solo contacto de esas manos sobre mis hombros hace que mi respiración se detenga, no me atrevo a mirar hacia atrás, sus palabras suenan en mis oídos como una ráfaga de aire que trae consigo una mezcla de emociones.
¿Será posible ¿Por qué me hace esto?
—Amigo Alcántara, tanto tiempo sin ver tu cara.
—Igual te digo, lo último que supe de ti es que te habías ido para Estados Unidos.
¿A qué se debe tu visita en esta tierra, te regresaste o viniste por