Capítulo 14. Confesiones.
PARÍS: CASA DE PIERO.
Ya es más de medianoche, casi todos están ebrios, yo sólo estoy pendiente de los movimientos de Isabella, la noto serena, no ha tomado mucho, apenas unas copas de vino.
Por otro lado Piero está muy tomado, se acerca a Isabella y se la lleva al centro del salón para bailar, me doy cuenta que Isabella no está muy agusto, él la aprieta y no permite que ella se desate del abrazo, Piero intenta besarla, ella lo esquiva, la conozco bien, está molesta, le dice a