El día comenzó con una mezcla de emociones contradictorias. Arzhel, con esa habilidad de trazar planes y llevarlos a cabo, ya había puesto en marcha la primera fase de nuestro plan. Mientras él movía las piezas en el tablero para incriminar a Rune, yo me preparaba para enfrentar otro tipo de batalla: la prueba de vestidos con Teresa y Nessa.
Esto sin duda sería una tortura gigantesca, pues, apenas y podía compartir una pequeña charla con ellas, ahora, pasar todo el día, con ellas, era algo desa