Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana se desperezaba lentamente a través de la ventana, el sol apenas comenzando a iluminar la habitación donde Clara descansaba. A su lado, Mateo permanecía en el sillón, sin apartarse de su lado, sus ojos aún nublados por la angustia de la noche anterior. El desvanecimiento de Clara había puesto a prueba sus nervios, pero al ver que despertaba con más claridad, un alivio profundo se instaló en su pecho.
Clara, aun sinti






