Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol ya iluminaba con fuerza la habitación cuando Melina, con su curiosidad de niña, despertó antes que Clara. Sus pequeños ojos recorrieron el espacio en busca de algo interesante para entretenerse. Esta vez, en lugar de dirigirse al tocador de Clara, decidió explorar el armario de Mateo.
Abrió las puertas de par en par, fascinada por las camisas perfectamente colgadas y los zapatos ordenados en el piso. Con esfuerzo, descolgó una de la






