Mundo de ficçãoIniciar sessãoMateo aún recordaba la noche en que Dana y él llegaron a esa ciudad. Había tratado de mantenerse tranquilo, confiando en que ella haría lo correcto, pero las horas habían pasado con una lentitud insoportable, cada segundo un recordatorio de la ausencia de su hija. Ahora, al verla de pie en la habitación del hospital, con una maleta a su lado y una expresión que él no podía descifrar, su corazón latió con fuerza, mezc







