Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol despuntaba en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y rosados que se reflejaban en el extenso mar de pastizales de los llanos. Melina abrió los ojos lentamente, sintiendo el suave crujido de la cama bajo su pequeño cuerpo. Durante unos segundos, parpadeó con confusión, hasta que recordó dónde estaba: la finca. Ese pensamiento la llenó de una mezcla de emociones, entre la tristeza de estar lejos de casa y una extra&nt







